En la Ciudad de Buenos Aires, una vez por semana, estudiantes de la escuela de teatro de Juan Laso asisten a clase. El grupo, «No Drama Down», está compuesto en su totalidad por personas con síndrome de Down. El desafío del grupo es filmar un cortometraje de unos 20 minutos, cuyo guion surge de los temas y conflictos que aparecen dentro del propio grupo. Juan dice de sus alumnos: «Son actores que abren su corazón y trabajan desde un lugar de amor intenso. Después de las clases y los ensayos, me enamoro de la vida».